lunes, 11 de agosto de 2014

Una grieta irreparable

Caminas con la cabeza bien alta siempre, pero un día tropiezas y caes, caes a una grieta que no tiene final; crees que puedes salir de allí pero por cada paso hacia delante das tres hacia atrás. Te agobias, lloras, te desesperas, te pones de los nervios y te cabreas; al principio es un rato y pasa pero a medida que te dan más y más golpes y te hunden un poco más ese rato se convierte en horas, días o semanas. Intentas con todas tus fuerzas dejar esos malos ratos atrás y a veces lo consigues, alguien te tiende la mano y te ayuda a salir de ese agujero pero cuando ya ves la salida esa mano te suelta, otro golpe más.
Ya se ha vuelto una costumbre, a cada golpe caes más fuerte y bajas más abajo, te enfadas y las pagas contigo misma hasta tal punto que el dolor físico es menos que el dolor emocional y es en ese punto cuando ves la muerte de cerca, te asustas y corres en sentido opuesto, consigues perderla de vista pero lo que no sabes es que la volverás a ver más pronto de lo que crees y en una de esas veces tendrás tantos puñales clavados en la espalda que ya no tendrás fuerzas para escapar de ella y te dejarás ir.
Cuando eso ocurra, cuando permanezcas inmóvil y fría bajo tierra todos aquellos que te hicieron desaparecer lloraran tu muerte y te dirán palabras bonitas, pero en ese momento tu ya no podrás volver y decirle lo mucho que los querías a pesar de todo el daño que te han hecho.

domingo, 10 de agosto de 2014

Una búsqueda entre versos

En la vida buscamos divertirnos, ser los mejores en algo, conseguir lo que nos proponemos; buscamos un amor verdadero, construir nuestra propia familia, tener nuestro hogar; queremos amigos y conocidos que nos quieran a su lado, pero sobre todo queremos ser felices. 
Y para eso necesitamos sufrir, perder y fallar. Tenemos que besar cincuenta sapos antes de encontrar a nuestro príncipe y aún así no será el hombre con el que pasemos el resto de nuestras vidas sino ese que echaremos de menos y ese con el que soñaremos cada noche. Tendremos una familia que nos dará millones de dolores de cabeza pero a la que querremos más que a nadie en el mundo y no tendremos la casa de nuestros sueños sino que nos conformaremos con algo más sencillo. Por supuesto tendremos amigos pero también personas que no queremos ni verles la cara y gente que nos de asco. 
Pero aún así superaremos todos los obstáculos que nos pone la vida y seguiremos adelante y moriremos siendo de las personas más felices del mundo.