No se como explicar esto, sencillamente te tengo ganas, quiero probarte, quiero que me dejes mandar sobre ti; todo esto sonará brusco, pero en realidad lo único que quiero es poder recorrer tu espalda con mis dedos, buscar algo en ti que me condene a recordarlo para siempre.
Será por esa confianza tan inmensa o por esa seguridad que tengo contigo, todo es más fácil, podría decirte lo que pienso sin ningún tipo de reparo, sin embargo, no lo hago, queda en mi para que un día tenga eso que hace falta para comerte a besos sin que me importe lo que pienses de mi y hasta ese día seguiré guardándome las ganas de decirte que tengo ganas de ti.