domingo, 3 de abril de 2016

En vez de dejarte en visto, te desvisto

Los amores en la actualidad ya no penden de un hilo, ahora un amor es el doble tic azul de Whatsapp o es con quien hablas por el móvil, que tipo de mensajes intercambias y si tu pareja puede o no ver tus conversaciones. La sociedad degenera y esta es una de las maneras más fáciles de verlo.
En cambio, a mi en particular, aunque me gustan los mensajes bonitos y los whats con testamentos, me siguen gustando las tardes de abrazos y pelis, los días de paseo, intentar arreglar el mundo juntos una tarde aunque ambos sabemos que es imposible.
Me gusta también morderte y que me muerdas, que te gusten mis pintas de loca o de recién levantada, que me estreses y también que me molestes. Las noches esperando que llegues a casa después de salir, o los días que tengo que ir a ver fútbol porque juegas; también aficionarme a ver partidos porque voy a hacerte compañía casi todos los fines de semana.
Tengo por costumbre decirte que me da igual lo que hagamos, lo que no sabes es que lo que sea pero contigo; también te estreso constantemente, pero porque me gusta alterarte de vez en cuando y luego darte un beso para relajarte; querer morderme y apartarme solo para decirte casi y fastidiar, pero en algo hay que pasar el rato.
Esto es solo un pequeño trozo de lo que a mi me gusta, pero en realidad me gustas tu más que otra cosa, aunque a veces llegues a ser mi mayor pesadilla.