¿Alguna vez has mirado a una persona a los ojos, con un nudo en la garganta y queriendo decirle tantas cosas, pero terminando por no decirle nada?
Siento tanto las veces que me he quedado mirándote a los ojos sin poder decir ni una palabra, bien por miedo a la reacción o bien porque sencillamente no soy capaz de hablar. Siento no ser tan sincera como normalmente, pero quiero que sepas algo, si no logro ser tan sincera contigo como con el resto es porque lo que tu pienses de mi realmente si me importa y tengo miedo de que algo de lo que diga no te guste o simplemente te defraude. Siento las veces que te has quedado callado en espera de una respuesta que no llegaba, siento estresarte por no hablar a veces, siento no haber dicho tantas cosas en ciertos momentos que hasta la culpa pesa.
Tengo tanto miedo a perderte que hasta tengo que medir todas y cada una de mis palabras, y a veces los silencios para mi son imprescindibles.
Me arrepiento de todos y cada unos nudos que provocas en mi garganta, y cada una de las palabras que mis cuerdas vocales se niegan a pronunciar; pero sobre todo siento todos esos te quiero que dejé de decir, quizás porque estaba asustada de que fueras tan especial en tan poco tiempo o quizás porque mi orgullo no quería admitir que realmente te quería, que eras especial de verdad y que me estaba enamorando locamente de ti. Creo que ahora puedo asegurar que estoy perdidamente enamorada, que me haces mucha falta y que tengo miedo de perderte.
Por favor, no me falles ahora, te necesito.